Nuestra piel está formada por minerales, ellos tienen un papel importantísimo, ellos protegen la piel del envejecimiento como es el selenio, zinc y cobre.

Nuestras células hacen sinergia con todo lo que identifica, los cuarzos son minerales que el cuerpo identifica, no solo a nivel físico sino a nivel vibracional, pues hace fusión con nuestro campo electromagnético y el campo energético de la célula. 
Todas nuestras emociones se ven reflejadas en nuestras células, todas las marcas de expresión son emociones transformadas en gestos, esas emociones al liberarlas no solo de nuestro sentir sino de la memoria que queda en la célula hace que la piel respire, se llene de energía y oxígeno devolviendo vida a esa piel.
La circulación de la sangre se hace más fluida, oxigenando la célula y está produciendo colágeno, el gran tensor de nuestra piel.
Los cuarzos y los cristales colocados corporalmente disuelven cualquier bloqueo que impida la correcta circulación de energía.
Cuando aparecen síntomas de fatiga en la piel de la cara al acostarte poner cristales de dos puntas debajo de los ojos un rato hace que se libere la tensión y se cargue de energía la célula ayudándote a descansar mejor y recuperando tu piel.
En Centro de Bienestar Gijón te ofrecemos tratamientos con cristales y cuarzos llenando tu piel de vida.
El tratamiento facial de la Nueva Era puede dar marcha atrás al proceso de envejecimiento, ya que libera la ansiedad que lo creo, rejuveneciendo los tejidos sensitivos de la cara.