Con cerca de 2 metros de largo y más de 5 kilos de peso, la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo. Y es un libro abierto sobre el estado de ánimo y los problemas de salud.
Cuando estamos tristes o estresados, nuestra piel parece estar menos lustrosa, más áspera, deshidratada y con menos color del habitual
Alergias, picores, aspereza, palidez, enrojecimiento, ronchas, sequedad, agrietamiento, heridas, cambios de pigmentación, sudor, deshidratación… Son muestras difíciles de ocultar, En estos casos, hablamos de alteraciones psicosomáticas cuyo origen es psicológico y de raíz emocional.
Los trastornos de la piel con respecto a las emociones se dividen en tres grupos Aquellos problemas de la piel que empeoran o surgen a partir de estados emocionales. Como, por ejemplo, la psoriasis. Los que se refieren a las afecciones cutáneas producidas por algunos trastornos mentales, siendo la mayoría de ellas autoinducidas… Y aquellas afecciones de la piel que desarrollan baja autoestima o fobia social. Como, por ejemplo, el acné quístico.
EMOCIONES
Cuando sentimos vergüenza y nos ponemos colorados se debe a la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que hace que fluya más sangre a través de ellos. En cambio, cuando tenemos miedo, los vasos sanguíneos se contraen, haciendo que nuestra piel adquiera un tono pálido.
Los cosméticos 100% vegetal bio traen en sí toda la información de bienestar de la planta. Tratarse con un tratamiento que trate aparte de la fisiología de la piel, su estado emocional es la iniciativa que te ofrece Centro de Bienestar Gijón para que tu piel se sienta liberada de las emociones que día a día padece.
Llámanos y pregúntanos sobre nuestros tratamientos.

