Los órganos lloran las lágrimas que los ojos se niegan a derramar.
Un dolor muscular y articular a veces no solo es una afección física, puede llegar a ser puede estar tratando el reflejo de un órgano o de una víscera en disfunción.
Las emociones tienen un papel importante y estas se manifiestan a través de nuestro cuerpo repercuten negativamente sobre nuestros órganos y vísceras y estos también pueden hacerlo sobre nuestros músculos, articulaciones y especialmente sobre las vértebras. Cada tipo de emoción concreta influirá sobre un órgano concreto y este sobre un músculo y vértebras específicas.
RELACIÓN EMOCIÓN ÓRGANO
Acidez de estómago
Muy frecuentemente por estrés el dolor aparecerá en el omoplato izquierdo, zona cervical baja izquierda, llegando a afectar al sistema nervioso central, al intestino delgado y al riñón. Si solo tapamos la expresión de un desequilibrio, este buscará la manera de expresarse en otro sitio.
- Desequilibrio en el hígado
- Cuando está en disfunción del hígado, bloquea las vértebras.
- Dolores lumbares
Los órganos en disfunción son, riñón, la vejiga, los órganos sexuales (útero-ovarios y próstata) y del intestino.
Como vemos, un dolor articular o esquelético no solo es funcional, también está vinculado a una emoción y a un órgano. Un tratamiento global hará que la mejoría sea completa. Para ello tendremos que investigar qué emoción está en desequilibrio, a qué órgano afecta y por último tratar la musculatura y la articulación.
En nuestras manos tenemos la terapia vibracional que va a armonizar nuestra energía, la bioenergética que va a reprogramar la información negativa y errónea y los masajes con la aromaterapia que trataran el músculo y la articulación.
Solo con un enfoque global podremos restaurar un cuerpo en disfunción para así poder disfrutar de la vida con total plenitud
