La piel está regulada por las hormonas (estrógenos), y estas tienen una influencia decisiva sobre el grosor de la piel, su hidratación, su pigmentación y la regulación de la cantidad de sebo.
Además, favorecen la renovación de las células de la dermis y estimulan la síntesis de las fibras de colágeno y elastina de la epidermis para una mejor elasticidad de la piel. En la menopausia, la disminución de la producción de estrógenos provoca una aceleración del envejecimiento cutáneo, una reducción de la funcionalidad de las glándulas sebáceas y sudoríparas, lo que implica una piel más seca; y una alteración del tamaño y la reactividad de los vasos sanguíneos de la piel, resultando en la aparición de pequeñas rojeces en la cara y escote que se intensifican en determinadas circunstancias.
Junto a las medidas generales que se recomiendan a la mujer en el climaterio, como mantener un peso saludable y hacer ejercicio, y más allá del tratamiento hormonal en el caso en que esté indicado, la piel también requiere una atención especial.
Se deben extremar las medidas de protección solar para evitar un envejecimiento añadido por la acción de la luz del sol. Por este motivo, debe usarse a diario un protector solar que actúe frente a todo el espectro de la radiación solar.
Para prevenir y tratar las consecuencias de la menopausia en la piel, contamos actualmente con diferentes tratamientos tópicos y estéticos muy efectivos.
NUTRICOSMÉTICOS
La suplementación omegas 3 y 6, así como vitamina C y E nos ayudarán a reestructurar nuestra piel por dentro.
TRATAMIENTOS REVITALIZANTES CUTÁNEOS
Son tratamientos de cabina para reactivar el colágeno y la elastina, así como tratamientos para la nutrición de la piel.
Todo con productos vegetales 100% bio.
Recuerda que tu cuerpo es con quién estás experimentando esta vida y el cuidarlo es una garantía para vivir Feliz
RESERVA TU CITA POR WHATSAPP