El sudor tiene la función de mantener la temperatura estable de nuestro cuerpo, pero también nos da información sobre nuestro estado estrés, miedo, ansiedad, dolor, e inseguridad.
TRANSPIRACIÓN POR ESTRÉS OCASIONAL
Todos hemos sufrido ese estrés en algún momento de nuestra vida. Por ejemplo, un examen, hablar en público, una entrevista de trabajo, son situaciones de estrés puntuales que se suelen pasar en algún momento de nuestra vida.
Un masaje relajante el día antes, poner en la mesita durante la noche un aceite esencial que nos relaje… Hacer una exfoliación corporal para limpiar el cuerpo y aplicar un aceite corporal relajante, son algunas medidas que nos pueden ayudar para controlar los estados ocasionales de estrés.
TRANSPIRACIÓN POR ANSIEDAD
Cuando la ansiedad la instalamos en nuestra vida diaria, produciremos un estrés que acelerará la sudoración haciendo un trastorno en la glándula sudorípara.
Tratar la ansiedad , hacer masajes relajantes, terapia con cuencos tibetanos y aplicar un desodorante totalmente natural, es una manera de ayudar a regular la sudoración.
SUDORACIÓN EXCESIVA EMOCIONAL
Es una situación psicológica que empieza por el miedo y evoluciona con un estado de ansiedad muy importante. La transpiración excesiva les produce más ansiedad, de hecho no le permite a la persona desarrollarse adecuadamente en ninguno de los ámbitos de su vida.
Tratar la ansiedad con tratamiento floral, aplicar baños de sal con algún aceite esencial relajante, aplicar un aceite corporal relajante y hacer sesiones de reflexología podal, sería una ayuda para recuperar la confianza y abandonar la ansiedad.
TRANSPIRACIÓN POR MIEDO
Cuando tenemos miedo por una situación concreta, nuestro cuerpo se pone en alarma, en esa situación la sudoración la notaremos en la axila y en las manos.
Lo trataremos con terapia floral para el miedo y un desodorante natural que nos regula la sudoración.
TRANSPIRACIÓN POR ACUMULACIÓN EMOCIONAL
En situaciones estresantes, pero que se siente resentimiento hacia uno mismo, por emociones negativas reprimidas que se acumularon durante mucho tiempo, desde hace muchos años… Se podrá controlar cuando se haga un proceso de evolución interior, proyectando el perdón hacia aquellas personas y hacia uno mismo y situaciones decepcionantes que hemos vivido.
Tratarlo con terapia floral, reflexología podal, aplicarse una mezcla de aceites relajantes en el cuerpo, y aplicando un desodorante natural que ayude a regular la sudoración, hará que recuperemos la felicidad de disfrutar de la vida.
Centro de Bienestar Gijón te da la ayuda para abordar este problema de la sudoración tan comprometedor en el día a día de tu vida.
Llámanos y te informaremos.

